Espacio público


Más allá de las paredes que resguardan la seguridad de las obras de arte, existen prácticas que nos entregan un arte con cualidades de resistencia; siempre que se habla de espacio público y de arte, se habla de política.  “Contra el arte conservado, es una organización del momento vivido, directamente. Contra el arte parcelario, será una práctica global llevando a la vez todos los elementos utilizables (…) Contra el arte unilateral, la cultura situacionista será un arte del diálogo, un arte de la interacción”.1
Me gusta la idea de sumergirse en el contexto y poder hablar desde él por medio de muchas voces; esto es que el artista no tiene que tener la última palabra, sino que pueda detonar con elementos que favorezcan una producción de situaciones que denoten un sentido: que el arte sea una parte importante para la creación de conexiones más allá del propio autor.

El arte público no es sólo llamado así por el hecho de estar en un espacio público, sino por ser para los ciudadanos. Busca la interacción con el espacio en el que se encuentra y con el transeúnte aunque a veces la atención de éste no esté puesta en la obra de arte pública. En cuanto a su accesibilidad conceptual, el arte público puede llegar a ser más digerible o comprensible. 
Las condiciones socio culturales en el espacio público son importantes que tienen que ver con identificación, relación, con la gente, con comunidad y por esto es necesario actuar desde él. 

  

1 Sacado del manifiesto publicado en la Internacional Situacionista, número 4, junio de 1960