La gente de papel


A través de la historia la obra de arte ha estado al servicio de una muy reducida parte de la población mundial y de las convenciones de espacios establecidos para su exposición. El arte público rompe con estas estructuras insertándose en la ranura de la inconformidad de creadores por espacios más relacionados con la experiencia cotidiana y abriendo un gran abanico de posibilidades que conducen a la extensión de espacios hacia ámbitos como las calles.
Así pues surge el proyecto "La gente de papel" que se presenta como alternativa personal a los espacios designados al arte y como activador de complicidades: el público que en ocasiones participa y en otras observa el proceso.